Miguel Botafogo Vilanova - Entrevista Completa


 
 

Una entrevista formal y correcta sobre su vida y la música, deriva en un cuasi viaje lisérgico a través de los misterios masónicos, el complot alienígena y el origen de la raza humana, para terminar hablando de la música del cosmos.
Rayate un peyote, hacete un tecito, ponete cómodo y escuchalo a Botafogo como nunca en este eter etílico del bar atómiko.

PAGA DIOS
Por Radio Atomika
Todos los viernes de 22 a 0 Hs

Manual de Antinomias Políticas


Calostro de Lesbos

Fenomenólogo del plagio


Todos los días a la hora 25, paso por la esquina que está a mitad de cuadra. Llego para la dispersión de la asamblea de los revolucionarios conservadores, que están cambiando el futuro para garantizarles una mejor vida a nuestros antepasados. Grandes nostalgiosos del futuro, pero con esperanzas de un pasado mejor. Tienen una frase que me gusta: “Lo futuro pisado y lo pasado por hacer”. Son parte de la vanguardia clasicista de la aristocracia popular, con profundas raíces en la tradición innovadora de los tiranos democráticos del materialismo dialéctico cristiano, que lucha por la desigualdad de los hombres, como principio subjetivo del sedentarismo de masas, en la movilización de alguna persona que se encuentra sola.
Allí, en la esquina que está a mitad de cuadra, nos encontramos los desconocidos de siempre para seguir conspirando contra nosotros mismos. Fundamos la universidad de conocimientos inútiles y trivialidades comparadas. El Revisionismo Histriónico es la base del manifiesto político que nunca se llevará a la práctica, porque la historia todavía no está escrita y el futuro no se puede cambiar. De esta manera llegamos a clarísimas e irrefutables confusiones y a tardíos descubrimientos que nos pierden en los nuevos problemas de siempre.
Queremos cambiar el mundo porque no sabemos lo que queremos. Y apoyados en la desconfianza mutua construimos muelles en el desierto, en donde nos sentamos a pescar para saciar el hambre de obesos que se quejan de llenos. Mientras tanto, los pobres despilfarran guita que nunca ven y desatan crisis financieras desde las villas miserias que controlan el mundo. Entre copas de sidra y vinos en cartón, se juegan a la ruleta rusa lo que ni ellos tienen. Los empresarios son explotados por el proletariado, que trabaja incansablemente en sus horas de huelga por tiempo indeterminado. La juntan con pala gracias a la plusvalía sin fines de lucro, y se quejan de su mala fortuna y de lo difícil que está, mientras encienden un puro con un billete de 100 dólares.
Somos fanáticos creyentes de nuestro ateísmo politeísta, de dioses que se suicidan todos los días para dejar el universo en manos de nadie. Somos el ejemplo ético y moral del cinismo ilustrado, la integridad de la decencia degenerada y el morbo de etiqueta. Somos lo impensado lógicamente, la imposibilidad y la contradicción. Somos antinómicos. Somos la esencia mutable de este manicomio mundial, la docta ignorancia que está a la vuelta de la esquina, de esa esquina que está a mitad de cuadra y que tiene sus puertas abiertas, para que entres por la ventana a desaprender conocimientos. Tenemos para ofrecerte miles de preguntas sin respuesta y una multitud de respuestas para las cuales jamás nadie ha formulado una pregunta.

Venite, a conspirar contra vos mismo.


Paradojas de la Muerte

Por Dante Linyeri
Narrador precoz


Y el Juez sentenció:
- Lo condeno a la pena de muerte, por intento de suicidio.

Mariano Lucano - Revista Barcelona - Entrevista Completa


 
 

Mariano Lucano nos ofrece a través de una entrevista llena de humor y anécdotas los secretos del éxito de la Revista Barcelona. Cómo se prepara la materia prima, como se mezclan los ingredientes que nos da el mundo con el ácido licérgico de la Revista.
Co-fundador y Co-director de la Barcelona, un gaucho loco de las pampas, un periodista degenerado, un bufón gráfico, un genio insolente, un amigo.
Gracias a él por todo.

PAGA DIOS
Por Radio Atomika
Todos los viernes de 22 a 0 Hs

El último día

Por Dante Linyeri
Narrador precoz

…y el octavo día Dios bajó al Paraíso y le dijo al hombre: “Esta noche mientras duermas te sacaré una costilla y haré una mujer para que no estés solo y puedas procrear”. Dios se fue y el hombre se quedó contemplando su feliz soledad. A la noche el Todopoderoso bajó y encontró al hombre ahorcado en el Árbol de la Vida. Y Dios desapareció.

Antimorfosis


Nietzsche Guevara
Revolucionario Bohemio

...cargando fardos en el desierto como un camello estúpido que tiene miedo de pegar un grito para evitar el azote. Pesados fardos, pesada herencia que se catga con orgullo dromedario para hacer alarde de una esclavitud digna. Pacíficos y solidarios para no morir en el monótono calor de las dunas, ingenuos y crédulos, para comprar la esperanza de manantiales de agua que nunca llegan. Se han escuchado rugir leones, imponentes y amenazadores, que han criticado los valores de la mansedumbre del camello y han pisoteado los fardos de la moral y la educación, pero han muerto en el desierto
pisoteados por una multitud de camellos que entienden que la vida es una carga llena de sacrificios. Y qué podemos decir del niño que nunca fue, porque murió germinando en el león. Y los otros niños, los que nacen niños, mueren de pena en las cárceles educativas y los reformatorios familiares para transformarse en obedientes camellos de carga. Un gran servicio penitenciario que sirve al orden establecido. Es fácil caer en la trampa, porque hoy los pocos leones que rugen tienen joroba y cruzan el desierto sin tomar agua. Se les dio el permiso de criticar y pisotear ciertos fardos, para que en el desierto se regocijen con espejismos de libertad y rebeldía. Una masturbación mental sin resultados, típica de hemiplejias de izquierda. Leones neuróticos que mueren ahogados en su verborragia crítica por incapacidad creativa. Leones sin melena. Leones vegetarianos. Leones que no muerden. Leones que quieren ser como los camellos. Nos aburrimos hace siglos cruzando el mismo desierto, gritando los mismos gritos en una llanura sin ecos, esperando… esperando que las cosas cambien, o que alguien cambie las cosas. Porque lo más difícil es cambiar uno mismo, lo más fácil es echarle la culpa al otro, y sentarse a esperar. 

Victor Maytland - Entrevista Completa


 
 

Una entrevista completa al director de cine porno argentino Victor Maytland.
Sus comienzos en el cine militante de los 70`s. su paso por la televisión en canal 9, en la producción de Calabromas y Feliz Domingo.
Sus primeras películas porno. Anécdotas increíbles de un cineasta único, una gran persona que ha hecho de su trabajo toda una trayectoria de vanguardia.

PAGA DIOS
Por Radio Atomika
Todos los viernes de 22 a 0 Hs

FIFA(dores)

Hugo Moyeja


Por Hugo Moyeja
Periodista Barra Brava






En Brasil se pudrió mal. Alto bondi se armó cuando una bocha de gente salió a ganar las calles, a cantarle las cuarenta a los dirigentes corruptos, y a hacerle frente de guapo a la yuta que reprime después. Meta bala de goma y gases y se la re aguantaron los brasucas, justo en medio de la Confederaciones y un año antes del mundial de fútbol, que lo van a jugar en su país después de 64 años. Ese pueblo alegre de las zambas y los carnavales, los padres del Jogo Bonito que dieron lecciones de lo que es el arte del balón pie, ganadores de cinco mundiales, ganadores de casi todo. Esta misma gente, que es capáz de pegarse un tiro cuando la selección queda fuera del mundial,  se anima a conspirar contra lo que más les apasiona, aunque la joda se haga en su propia casa. ¿Qué me contursi?

De una le escupieron el asado al poronga de turno justo antes de comer. Porque no da gastar tanta guita en canchas de futbol, ni festejar con alegría cuando la gente se muere en los pasillos de los hospitales, las escuelas se caen a pedazos y el bondi es más caro y anda como el orto. No da ni a palos hacer una fiesta que vale una fortuna mientras los pibes se mueren de hambre y los ladrones con chapa política inflan facturas y cuentas bancarias. No da mirar para otro lado y hacerse el gil. No si todavía queda un toque de dignidad. Amamos el futbol, pero no comemos vidrio.
Igual nada de esto va a va a tirar para atrás y que no se juegue el mundial, y seguramente los punteros de turno hagan unas cuantas gambetas y rabonas para contener a la furia popular.
Los brasucas la pudrieron mal, pero en realidad todo este bondi es como el árbol que tapa el bosque viste. Atrás de todo esto está la biyuya de curros monumentales que nada tienen que ver con el futbol, que se convirtió en un producto pedorro que vende la FIFA. Lo loco es que los jugadores no cortan ni pinchan en toda esta historieta, manejada por esta gente, que nunca tocó un balón ni corrió el bondi para no llegar tarde al laburo. Buena gente que travistió el futbol en una competencia de marcas y un puterío de periodistas.  Todos de querusa miran para otro lado mientras este gigantesco lavarropas limpia guita y políticos impresentables. Nadie mete el naso ni para darse un saque. Meterse con la FIFA es peor que meterse con la ONU. Ojota eh! Así le fue al Diegote, que le cortaron las piernas varias veces por bocón y tiramierda.
De última, lo que menos importa es el futbol, lo que importa es la guita, que mueve montañas… de guita. Ya nadie aguanta los trapos o pone el pecho en el tablón si no es por un billete. Ningún jugador transpira una camiseta que no sea de marca. Futbol de pecho frio que se pueda vender por televisión. Y la gilada que come mierda con tal de comer.
Por eso, mientras en Brasil prenden fuego los municipios y los políticos quedan contra las cuerdas al borde del nokau, el imperio de la FIFA sigue contando billetes detrás del árbol sin que nadie toque pito, mientras cranean la próxima joda y organizan de que manera nos van a seguir fifando.

Pero de última, el futbol no tiene la culpa, la pelota no se mancha como dijo el Diego.

Horacio Pagani - Entrevista Completa


 
 

Hablamos con Horacio Pagani, uno de los grandes maestros y referentes del periodismo gráfico deportivo.
Impresionantes anécdotas sobre sus viajes por el mundo, sus mejores y peores momentos. Una enciclopedia de experiencias vividas. Estuvo en 7 mundiales de fútbol, en todas las Copas América, en las más gloriosas y míticas peleas de Box internacional.
 
PAGA DIOS
Por Radio Atomika
Todos los viernes de 22 a 0 Hs

 

El sentido de la Propiedad


Por Dante Linyeri
Narrador precoz


El día que los árboles sacaron sus raíces del suelo y pudieron desplazarse y cambiar de lugar, las personas comenzaron a encadenar los árboles como si fueran perros.

Vencedores vencidos

Nietzsche Guevara
Revolucionario Bohemio






La reforma de la justicia llevada adelante por el gobierno nacional, encendió la pasión casi futbolera del pueblo argentino a la hora de tomar posición al respecto. Como expertos e idóneos en la estupidez colectiva, la plebe se manifiesta con pancartas que van desde “Por una Justicia Independiente”, al otro extremo que pide “Por la Democratización de la Justicia”. Lo triste de todo esto es que son dos mentiras del mismo calibre. ¿Desde cuando la justicia es independiente? ¿Desde cuando la política quiere democratizar algo?
Lo paradójico, es que de repente muchos de los que viven reclamando por la inseguridad, y denuncian la corrupción de los jueces y la falta de escrúpulos de los abogados a la hora de dejar libres a los delincuentes (y mejor ni hablemos de la policía), esa misma gente que vomita sus miedos por televisión y pide justicia como un mendigo desesperado, ese medio pelo encarnado es el mismo que salió a defender a la “Justicia Independiente”. Se la acusa y se la defiende al mismo tiempo. Karl Marx decía que la contradicción es el motor de la historia, pero esto no es ninguna contradicción, es producto del egoísmo hipócrita de los que quieren cagar más alto que el culo sin ensuciarse. Ni tampoco es historia, a lo sumo historieta. Como marionetas del ventrílocuo mediático, el medio pelo argentino reproduce el discurso prefabricado del poder y eyacula en un éxtasis ciudadano.

Del otro lado están los abanderados del resentimiento y el espíritu de la venganza, que apoyan la reforma del poder judicial, para que a nadie se le ocurra en un futuro tocar a los grandes salvadores de la patria de hoy. Quieren democratizar la justicia apoyando un proyecto de ley redactado por los delincuentes de turno que se cagan en la justicia una y otra vez, y que nos refriegan su impunidad todos los días en la cara. No hay un solo funcionario público que no se haya enriquecido o haya multiplicado su patrimonio desde que asume funciones en el Estado, desde la presidenta hasta el último secretario de un concejal municipal. Pero estos chirolitas nac & pop también son pasaletras, el ventrílocuo oficial les llena la boca con argumentos inverosímiles, en donde siempre está la corpo, Magneto o la oposición retrógrada de los 90’s, ensuciando a esta buena gente.  
Mientras tanto, diputados y senadores se reúnen en el circo del congreso para dar un espectáculo lamentable, en donde se echan la culpa unos a otros defendiendo intereses corporativos. Los opositores políticos son los abanderados de la vergüenza y la ley del menor esfuerzo. Son peores que este gobierno corrupto, porque se oponen a todo y no proponen nada. Pero salen a defender a la Justicia Independiente, esa misma justicia que no investiga el enriquecimiento ilícito de los funcionarios, esa misma que permitió los indultos de los genocidas, la misma que mira para otro lado mientras leyes y negociados siguen donando los órganos de nuestra patria. Ahí está la oposición, afectada por el ataque a las instituciones de la república y a la democracia, pero por dentro los quema el deseo de un golpe de estado, los quema la violencia desenfrenada que despliegan en los medios y en las campañas proselitistas.
La impunidad es la Idea del Poder, y está garantizada por esa Justicia que llaman Independiente. Los tres poderes viven entrelazados en una red de complicidad que hace posible este estado de cosas. La connivencia entre oficialistas y opositores, jueces y policías, abogados y corporaciones, hace que la idea de justicia independiente sea producto de la burla de un cínico mal parido.
Pero igual quédense todos tranquilos, porque en este país todo se reforma para que no cambie nada. Sino que alguien me diga qué tipo de revolución produjo la Ley de medios o la Ley de tierras. Puros golpes de efecto en la letra muerta de la ultrajada ley.
No hay que tomar posición en esto porque la farsa de una justicia soberana e independiente se termina cuando uno pone los pies en la tierra y vive el día a día sin justicia para los nadies, que somos nosotros, porque la peor escoria humana usurpó el poder y la justicia para que el nihilismo, el oscurantismo y la decadencia de los degenerados mentales y los delincuentes de destrucción masiva, sigan sometiéndonos a esta vergonzosa esclavitud llamada democracia.

El fetiche solidario

Nietzsche Guevara
Revolucionario Bohemio






Es impresionante como funciona el marketing de valores en las grandes cadenas informativas. Convirtiendo virtudes en mercancías que se pueden adquirir en el mercado de los desastres y las tragedias. Haciendo de las acciones nobles un fetiche social que todos quieren comprar para sentir la refrescante conciencia tranquila de la frivolidad moral.
Las grandes tragedias, como las últimas inundaciones por ejemplo, ponen a prueba la integridad, la salud y la fuerza de una sociedad. No quedan dudas de la solidaridad de los argentinos ante los grandes desastres. Los medios se encargan de saturarnos de imágenes, informes y datos al respecto. Donaciones, voluntarios, organización espontánea. Un síntoma, más del deterioro institucional y el fracaso político, que de la excelencia moral ciudadana. De hecho la solidaridad no es una virtud y no tiene ningún valor moral en sí. Es más un estado de ánimo, “la desgracia de uno es la desgracia de todos”. Es más una situación de hecho en una comunidad de intereses con una historia en común. Los nazis eran solidarios entre sí, la mafia funciona a través de una red solidaria; también las dictaduras, los imperios, las pequeñas comunidades de amigos. Por eso no es una virtud, porque la comparten héroes y villanos. En todo caso la generosidad es una virtud, la virtud del don. La solidaridad es demasiado interesada, demasiado virtual. Es egoísmo bien entendido o generosidad mal entendida.
Para que se entienda vamos con un ejemplo. Te van a presentar a alguien y te adelantan que es una persona generosa, valiente, sincera y dulce (y por qué no, divertida). Suena interesante. Ahora si te dicen que es una persona solidaria… Suena sospechoso. ¿Solidaria? ¿Con quién? ¿Por qué? ¿Qué intereses la mueven?
Lo mismo nos tendríamos que preguntar cuando vemos la saturación de propaganda solidaria en los noticieros, la exaltación y santificación de este pseudovalor que pretende esconder la basura debajo de la alfombra y hacernos sentir como los tres mosqueteros en medio de la desgracia. Y en la fijación que produce el fetiche solidario se empujan y se pelean por salir en cámara políticos de cualquier signo que quieren ser protagonistas de la farsa moral. Vuelven corriendo de sus vacaciones para delatar culpas ajenas. Responsabilizan a Dios por todos los daños y juran haber hecho lo que estuvo a su alcance. Pero gracias a la solidaridad del pueblo argentino y bla bla bla.   
Con esto no pretendo decir que la solidaridad no sirve para nada, todo lo contrario, sin ella estaríamos en el peor de los mundos posibles, es la que nos permite ser una sociedad y no una multitud.
Solidario y solitario se parecen, y es porque en las peores desgracias es cuando más solos nos sentimos. El solitario se solidariza para evitar el “sálvese quién pueda”, que es la máxima distintiva de la mafia política. En algo nos tenemos que diferenciar.
Sin embargo es necesaria la deconstrucción de este concepto que nos venden como desodorante en los medios de descomunicación. ¿La solidaridad nos hace mejores, nos hace más fuertes, o por el contrario nos debilita y nos deja en manos de los delincuentes públicos de turno? Somos solidarios, pacíficos y tolerantes, dice la propaganda institucionalizada. ¿Qué tipo de sociedad es esta? ¿Qué diferencia hay con las vacas o cualquier tipo de rebaño?
Las virtudes se sustraen a la lógica de intercambio. No te las pueden vender por televisión. No las podés comprar con un barato gesto de limosna. Ojo con esta cultura de mendigos y verdugos que fagocita el futuro con valores de ojalata. Cuidado con el confort moral de las pequeñas acciones que no producen grandes cambios. Porque la solidaridad deja las cosas tal cual están. 

La muralla de la demagogia

Por Justo Laposta
Filosofista - Opinólogo

Contemporáneo de las guerras de Aníbal, Shih Huang Ti, rey de Tsin, redujo a su poder los Seis Reinos y borró el sistema feudal: erigió la muralla, porque las murallas eran defensas; quemó los libros, porque la oposición los invocaba para alabar a los antiguos emperadores.
Quemar libros y erigir fortificaciones es tarea común de los príncipes; lo único singular en Shih Huang Ti fue la escala en que obró. Así lo dejan entender algunos sinólogos, pero yo siento que los hechos que he referido son algo más que una exageración o una hipérbole de disposiciones triviales.
Cercar un huerto o un jardín es común; no, cercar un imperio.
Tampoco es baladí pretender que la más tradicional de las razas renuncie a la memoria de su pasado, mítico o verdadero. 
Tres mil años de cronología tenían los chinos (y en esos años, 
el Emperador Amarillo y Chuang Tzu y Confucio y Lao Tzu), 
cuando Shih Huang Ti ordenó que la historia comenzara con él.
Borges – La muralla y los libros


El pecado capital de todo político es querer que la historia comience con él. Ya está en desuso eso de quemar libros y herejes. Hoy es mucho más efectivo la infinita repetición de un nuevo “revisionismo histórico” a medida, que vuelva a reescribir los libros; y la descalificación de los opositores y voces críticas, para anularlos en el panteón de los cipayos y vendepatrias.
La Argentina no tiene 5000 años de historia como los chinos, pero algunos personajes de nuestra historieta han querido quedar en los libros como grandes emperadores. El ejemplo emblemático fue Perón, quien fundó el Partido Justicialista y una nueva dinastía política que dejó profundas huellas en la historia nacional. Luego lo tenemos a Menem, la antítesis de Perón, el hijo bastardo de la derecha peronista, que quiso quedar en la historia desandando el camino hecho por el general. Y en las últimas hojas de nuestro libro aparece el matrimonio Kirchner, quienes se proclamaron hijos legítimos de la izquierda peronista, y por eso mismo se propusieron como Shih Huang Ti, quemar todos los libros (o reescribirlos como en “1984” de George Orwell) y construir una gran muralla para que la historia comience con ellos.

Sin embargo ningún peronista quiere que la historia empiece con ellos, para eso ya está el viejo testamento con su propio Moisés y la tierra prometida, es decir, Perón y la justicia social. En realidad, lo que quieren los “Neoperonistas” es que el nuevo testamento comience con ellos, ser el mesías, el cordero de Dios, que trae la buena nueva para la salvación de los pecados pasados. Para eso la historia ha sacrificado muchos inocentes, mientras los viejos profetas juraban la venganza en manos del Salvador: -Él volverá a traer la justicia para que las almas de los mártires puedan por fin descansar en paz!
No es muy difícil reescribir la historia política a través del simbolismo teológico para darla a todas aquellas almas sufrientes, a todos aquellos sedientos de justicia, para que se conviertan en nuevos fanáticos que aplauden y vitorean en medio del apocalipsis. Los evangelistas del nuevo testamento saben muy bien que no hay cuerpo resucitado, sino un cadáver descompuesto que hay que disimular bajo las santas túnicas de una retórica que hipnotiza hasta los espíritus más inteligentes. Ya no alcanzaba solo con multiplicar el pan y el vino en las choriziadas de Plaza de Mayo, había que refinar la mentira para los de panza llena y cerebro bien peinado. Había que tocar hondo en su corazón, apelar a décadas de indignación y sueños frustrados, a deseos de venganza, a revanchismos partidarios, y por fin, a la reivindicación de una Argentina en serio.
Por eso construyeron una gran muralla como nunca antes la política argentina había hecho. Esta muralla no está hecha de piedras, ni de libros, ni de dinero. Está hecha sobre discursos, sobre huecos ladrillos de palabras, que rodean su fortaleza y la hacen inmune a la realidad. Estos discursos sacados del mejor manual de Arturo Jauretche, los vistieron de un progresismo implacable, de un antiimperialismo intransigente y sobre todo, de los grandes restauradores de los derechos humanos. 


Pero sin embargo, formalmente, estructuralmente, económicamente, financieramente, nuestro país sigue los mismos senderos inaugurados por la última dictadura militar. 

Por eso debiéramos hacer como Shih Huang Ti, quemar todos los libros y derribar la muralla, para que la historia, de una vez por todas, comience con nosotros.